Venezuela en Dictadura
(Razones para votar el 26-S)
Insólitamente, la ahora República Bolivariana de Venezuela y la República de Cuba comparten de manera muy cercana dos fechas históricas que representan la base de lo que actualmente son ambos países, por supuesto, cada uno a su manera. El 8 de enero de 1959 Fidel Castro lideró lo que todos han llamado desde entonces “La Revolución de Cuba”. Personalmente la llamo por su verdadero nombre: “La Revolución de Fidel” y la nueva era de la Dictadura Cubana. Por su parte, el 23 de enero de 1958 significó para Venezuela el final del régimen dictatorial de Marcos Pérez Jiménez y el inicio de una vida nueva para los venezolanos, una vida en “Democracia”. Poco más de 40 años de nueva historia son lo que comparten estas dos repúblicas, con el diferencial de que Cuba vive bajo el total dominio de un grupo que gobierna, reprime y decide en nombre de aquellos pocos a los que representa y en nombre de todos aquellos a los cuales obliga a soportar el sacrificio de su libertad en nombre de la mal llamada “Revolución Cubana”; mientras que Venezuela encaminó la vida política de sus ciudadanos hacia la libertad política, hacia la democracia. Para no extenderme en estos temas que seguramente usted conoce, concluiré mencionando la situación actual de estas dos naciones: Cuba sin Fidel y, Venezuela con Chávez.
En Venezuela, tras 40 años de democracia, de libertad ciudadana y de libertinaje gubernamental, que desembocaron en un total descontento popular, nació en 1999 “La Era de Chávez”. Hasta la fecha, han sido 11 años continuos de Gobierno Rojo, disfrazado en sus inicios con la máscara de la libertad, la igualdad, el bienestar social, el crecimiento económico y el desarrollo. Recuerdo escuchar muy joven por televisión, en el balcón presidencial a un Chávez que parecía distinto decir: Ha llegado a Venezuela un Presidente “implacable” contra la corrupción. No sabía para ese entonces que, la palabra “implacable” era un antónimo de “severo” e “inflexible”, o al menos eso es lo que Chávez ha demostrado hasta ahora. Esa fue la primera de un sinnúmero de promesas incumplidas por el líder de la “Revolución Chavista”. Justo en 1999 fue asesinada por la vía democrática la era de la libertad política y la democracia en nuestro país Venezuela, dando paso a una nueva forma de dictadura, una dictadura con iguales características que todas las conocidas pero con nuevos métodos para maquillarla, una dictadura ajustada a la situación mundial actual: Enmienda Constitucional, Referéndum Revocatorio, Elecciones Anualmente, Reforma Constitucional (No Aprobada), Reelección indefinida, en conclusión, el método utilizado por la Revolución de Chávez ha sido el “Plebiscito”, cuya pregunta siempre ha sido: ¿Quieres usted volver a la cuarta República en lugar de soportar los sacrificios de la quinta en pro del desarrollo únicamente prometido? La respuesta en la mayoría de los procesos ha sido: “No quiero volver a la cuarta, seguiré esperando el desarrollo”. En este espacio quiero destacar algo sumamente importante; si hay algo en lo que Venezuela luce estar completamente clara es en que NO QUIERE COMUNISMO. Así lo demostró el 2 de diciembre de 2007 donde luego de que volaran las caretas del Gobierno Rojo de Chávez, el país se opuso a la pretensión de implementar en nuestro país un modelo Comunista. A partir de entonces, esa pregunta del plebiscito cambió rotundamente; ahora la pregunta que se le hace a los venezolanos es: ¿Quiere usted volver a la cuarta república en lugar de soportar los sacrificios que durante años de historia, ejemplos y repúblicas enteras sumadas a la pobreza y a la extinción le ofrece el Comunismo? La respuesta la conoceremos el 26 de septiembre de 2010 donde los venezolanos decidirán si aprueban una asamblea entregada a los mandatos del Comunismo o si por su lado se juegan el voto hacia la imparcialidad, el equilibrio y la resistencia.
Ahora bien, retomando el fundamento de este artículo, explicaré por qué este articulo se llama: “Venezuela en Dictadura”.
Como lector de Ayn Rand que soy, la base de mis opiniones reposa en su filosofía “La ética objetivista”, la cual es un sistema integrado de pensamientos que define principios abstractos en los que el hombre debe pensar y actuar si es que quiere vivir la vida propia de un hombre. En su libro “la virtud del egoísmo”, Ayn Rand explica cuales son las cuatro características que catalogan a un país, sin error posible, como una dictadura. Las iré evaluando una por una para vincularlas con la realidad venezolana y su incompatibilidad con la naturaleza humana:
1.- Partido Único de Gobierno: Un partido político es el encargado de reclutar candidatos para ocupar los cargos gubernamentales y los cargos legislativos. Para eso, movilizan el apoyo electoral. También organizan la labor legislativa, articulan y agregan nuevos intereses y preferencias de los ciudadanos. Significa integrar los intereses de todos sus militantes en un único interés general, que terminará siendo el interés de algunos y desembocará en el sacrificio de los intereses de otros. Los partidos políticos tienen líderes, tienen directiva, las cuales toman decisiones importantes para garantizar el alcance de los objetivos y la continuidad del partido en el ámbito político. Un partido único de gobierno no acepta opinión adversa, por lo tanto, no acepta adversarios, los evita; sólo considera importantes sus objetivos y discrimina a quienes opinen de forma contraria. Un partido único de gobierno significa un pensamiento único, un interés único, un único líder y la sumisión a sus decisiones. Imagine por un momento, en una familia donde el papá es el líder y la mamá es la directiva y ambos acuerdan que para el bienestar común de la familia todos deben trabajar en el área agricultura pero a usted le interesa más la ciencia. Lograr conjugar todos los intereses individuales en uno solo significa: el sacrificio de los intereses personales a favor del interés más común. Así usted esté interesado en la ciencia y la agricultura le importe poco o nada usted deberá sacrificarse en pro del mal llamado “interés común”. En el caso Venezuela, el PSUV representa la más clara demostración de pretender inyectar en la mente de los individuos, un pensamiento único, un interés único: el del líder.
2.- Ejecuciones sin juicio precio –o con simulacro de juicio- por delitos políticos: La palabra “ejecución” normalmente se refiere al “fusilamiento”. Aquellos que adversan a los partidos únicos de gobierno y se oponen al pensamiento único son considerados traidores de la patria, enemigos de la nación. Por tal motivo, representan una amenaza, pero no para la nación como se quiere hacer ver, sino para el sostenimiento del pensamiento único. Todo aquel que opine o actúe contrariamente al pensamiento único representa un ataque para la supervivencia de la doctrina. Esto sólo ocurre en modelos como el socialista y el comunista. Este método ha sido utilizado en muchas repúblicas, como la soviética, la cubana, la Alemania oriental, entre otras, donde aquellos que se oponen son perseguidos por delitos meramente políticos y castigados con la muerte. En el mundo actual, le resulta difícil a un gobierno llevar a cabo este método por la abundancia de medios de comunicación y la presión internacional. Imagine ahora que, en el caso de la familia, el papá que considera que el interés común de todos es el bienestar común, decide que parte del ingreso total familiar sea destinado para solventar las necesidades del vecino que no tiene trabajo. Usted, como está consciente de que la falta de trabajo de su vecino no es su culpa ni tampoco su problema, decide oponerse firmemente a la medida pensando en que los recursos deberían ser utilizados para ampliar la casa. Tras esta acción, el líder decide encerrarlo en el cuarto de servicio, violando sus derechos, incluyendo el de la defensa y el juicio previo. En el caso de Venezuela, son innumerables los ejemplos. Los más recientes: Isaias Baduel, María Afiuni, Oswaldo Álvarez Paz y Guillermo Zuloaga, por mencionar pocos. Todos ellos representan el vivo ejemplo de la persecución política por parte de un régimen totalitario y comunista como el de Hugo Chávez.
3.- Nacionalización o expropiación de la propiedad privada: las nacionalizaciones son transformaciones de una empresa o unidad económica privada extranjera en una empresa pública. Las expropiaciones consisten en la transferencia coactiva de la propiedad privada desde su titular al Estado, mediante indemnización, concretamente, a un ente de la Administración Pública dotado de patrimonio propio. Ambas son comunes en los regímenes comunistas y socialistas. El estado se apodera de todos los medios de producción con el objeto de suprimir del ámbito económico a la propiedad privada y dominar todos los sectores económicos normalmente con fines políticos. Es a partir de esta transformación de donde surge la teoría del “consumo necesario” y el “precio justo”, pero nunca nos preguntamos: consumo necesario ¿Según quién? precio justo ¿Para quién? El dominio de todos los medios de producción representa únicamente una estrategia política con la intención de subordinar a los ciudadanos a las decisiones del dictador. Imagine usted, que según el ejemplo que hemos venido usando le interesa la ciencia y, pasa años de trabajo para poder comprar un microscopio con el fin de realizar pruebas y ofrecerlas a sus clientes. Después de un tiempo, con un negocio rentable realizando pruebas y exámenes, es visitado por un representante del líder el cual le comunica que su microscopio será comprado sin usted haberlo puesto en venta. Con la simple idea de que se lo quiten sin nada a cambio usted accede, pero no al precio que usted considere suficiente, sino al que el líder considera un “precio justo”. Usted acepta bajo el temor de que se lo quiten sin indemnización y las condiciones dicen que le pagarán en algunos meses un monto que no le alcanza para comprar otro microscopio ni siquiera de menor calidad. Ese es precisamente el caso de muchos empresarios venezolanos que dedicaron su vida a la producción agrícola y ganadera y que por imposición y mandato le han sido expropiadas. Esa es la historia de Frankling Brito, de Ramón Quero Silva, de Diego Arria, por mencionar algunos de los tantos casos, así como Hipermercados Éxito, Cada, Venepal, Cemex, Cantv, Corpoelec, Sambil, quienes decidieron invertir en Venezuela contribuyendo con el crecimiento económico y han sido despojados de los frutos de su trabajo.
4.- Censura en el más amplio sentido: la censura es la intervención que practica el censor en el contenido o en la forma de una obra atendiendo a razones ideológicas, morales o políticas. En la política, la censura está relacionada con la prohibición de la libre expresión. Cualquier información que sea considerada una amenaza o contraria al interés del estado podrá ser objeto de censura, evitando que llegue a todas las personas o a grupos en particular. Ante la pretensión de un pensamiento único, como sucede en el caso del socialismo y el comunismo, la censura es un arma elemental para dominar a las masas y evitar la insubordinación. Los medios de comunicación libres e independientes representan una amenaza para el dictador por lo cual deben ser atacadas y eliminadas si se quiere que el régimen perdure. Por último, imagine que usted en su casa, para poder dar una opinión sobre cualquier tema que involucre importancia vital para el normal desenvolvimiento de las actividades deba consultar al líder o a sus representantes antes de expresarlo. La opinión que usted quiere comunicar está relacionada con la forma en la que se distribuyen los alimentos en su hogar de forma desigual, con preferencia hacia el líder y sus representantes. Le dejo al lector la respuesta a esta situación. En Venezuela, casos como el de RCTV, 34 emisoras de radio, la exigencia de retiro de Alberto Ravell como Director de Globovisión, la constante persecución a este canal y sus empleados, a Guillermo Zuloaga, y la última medida tomada contra el Nacional y los medios impresos de prohibirles la publicación de imágenes violentas, como si esta fuese una medida que contribuya con la disminución de los índices de delincuencia en el país, representa un ejemplo de la censura hacia los medios de comunicación por parte del Gobierno Rojo de Chávez.
Un país culpable de estos ultrajes pierde el derecho a toda prerrogativa moral, a todo reclamo de derechos nacionales o soberanía, y se coloca al margen de la ley. Venezuela ha sido visitada por los comunistas, quienes pretenden perpetuarse en el poder bajo la figura de Hugo Chávez implantando un modelo en el cual el Estado todopoderoso controla y decide en todos los ámbitos de la sociedad (político, económico, social). Cada día, los venezolanos antes de poner el primer pie fuera de la cama se preguntan con angustia ¿Qué dirá Chávez hoy? ¿Conseguiré todo lo que necesito en el supermercado? ¿Podré pagar los servicios públicos? ¿Podré salir de vacaciones con mi familia después de tanto trabajo? Preguntas como estas demuestran la incertidumbre de una vida subordinada, de una vida que carece de condiciones mínimas para poder llevar a cabo la actividad productiva que más le guste, generar los beneficios que esa persona considere suficientes para alcanzar el nivel de vida que tanto desea y, la entrega total a un control estatal sin contraparte.
La función básica de un gobierno no reside en la forma en la que controla las acciones de sus ciudadanos, sino en la capacidad que tiene este para garantizarle el respeto a la propiedad privada y la seguridad de su vida ante las agresiones físicas de las cuales puede ser objeto. Debe garantizar condiciones mínimas para que los individuos se sientan en libertad de desempeñarse en la actividad económica que mejor prefieran, intercambiar el fruto de su trabajo con quienes mejor deseen y garantizarles los derechos fundamentales. Las leyes actualmente son un arma de dominación del gobierno sobre los ciudadanos, pero la base lógica y razonable de la legislación no es dar más poder a quien lo tiene, sino evitar los abusos de poder por parte de quienes lo detentan hacia quienes están expuestos.
Se acerca una fecha crucial para el futuro democrático del país. Tú decides de qué forma contribuyes para garantizar tu libertad política y tu derecho a la propiedad privada. El 26 de septiembre de 2010 hay dos posibilidades: una asamblea nacional con la libertad para imponer el modelo comunista, o una asamblea nacional imparcial y equilibrada que trabaje para garantizar el respeto de los derechos de los ciudadanos.
El Gobierno Rojo de Hugo Chávez es una Dictadura Comunista, de eso no queda la menor duda.
José M. Pérez G.
Lic. en Administración de Empresas
@jmiguelpgechele

No hay comentarios:
Publicar un comentario