domingo, 7 de noviembre de 2010

Lo que la sociedad venezolana necesita

Podría generalizar diciendo que “la sociedad mundial avanza sin rumbo” pero lo limitaré al espacio geográfico más cercano: Venezuela. La razón por la cual segmento el espacio es porque nos hemos acostumbrado, y es una característica de la política, a que todo debe ser comparado con el resto del mundo y, personalmente considero que esa técnica lo que hace es magnificar el problema y sugerir que por su tamaño no podemos solucionarlo. El ser humano parece adorar la evasión de responsabilidades, parece adorar la delegación de las decisiones y sentirse tranquilo con el hecho de que otro u otros lleven a cabo acciones por él. Esto precisamente es un problema en la Venezuela sin rumbo.

Para comenzar, un proyecto político no es el patrón que guiará la vida de un país, mucho menos de las personas vistas no como una masa sino como individualidades; un proyecto político es el plan estratégico del grupo que detenta el poder basado en su interés personal y pensado con el objeto de garantizar su permanencia en el mismo. Pero los seres humanos no somos así de básicos aunque hayamos aprendido a serlo. El ser humano necesita una guía que lo impulse y lo motive, una guía con patrones claros y racionales: los valores, y una razón que haga valer la pena el esfuerzo y el apego a dichos valores: la felicidad; es decir, necesita la filosofía. Mucho de ella se ha escrito, pero la predominante es: el altruismo. Hemos sido educados sobre la base de nuestro supuesto “deber” de preocuparnos por los demás más que por nosotros mismos. Ahora bien, eso lo hemos escuchado, lo hemos leído y lo hemos repetido, pero suponga usted que se dirige en medio del océano en una balsa con un completo extraño y la balsa se está hundiendo y sólo hay un salvavidas capaz de mantener a flote únicamente a uno de los dos, ¿A quién elegiría entre usted y el extraño? (no necesito saber la respuesta). La preocupación por el interés personal es naturaleza del ser humano, no es un delito, no es un crimen y mucho menos una muestra de desinterés por los demás, simplemente explica la razón por la cual la obligación de pensar primero en los demás antes que en usted mismo es inviable y ha dirigido durante siglos a la humanidad hacia el caos. La preocupación por el interés personal implica estar conscientes de esta vida, de que es la única que tenemos y que es finita; implica que debemos hallar la razón por la cual queremos vivir y esa razón es: la felicidad. Para alcanzarla, debemos identificar los patrones que guiaran nuestras acciones, acciones de las cuales siempre seremos responsables y, para garantizar que no evadiremos tales responsabilidades, el hombre necesita precisar que esos patrones no lo perjudiquen ni a él ni a otros. Si respeta su vida identificará el valor de la vida y respetará la de los demás, si está consciente de que falsear la realidad le perjudicará en sus relaciones interpersonales aprenderá el valor de la honestidad, si conserva el fruto de su trabajo sin tomar o considerarse dueño de lo inmerecido aprenderá el valor de la justicia, si reconoce el trabajo productivo como el proceso mediante el cual la mente del hombre sustenta su vida y disfruta de los resultados aprenderá el valor de la productividad y la propiedad privada, y si permanece fiel a sus convicciones y a sus valores elegidos individualmente y de manera racional será poseedor de la virtud de la integridad. Estos son los valores que permiten identificar la fuente de la felicidad más profunda de las personas: el orgullo en sí mismo; orgullo de su comportamiento, de sus acciones, de los resultados y de ser siempre responsables de cada una de ellas. Si el venezolano asumiera dichos valores por convicción, sin duda, haría la diferencia. Dejaría de un lado el camino sin rumbo que lleva y rechazaría modelos económicos y políticos populistas, consciente de que no garantizan su bienestar personal y que mucho menos generan desarrollo para la nación.

@jmiguelpgechele


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6 comentarios:

  1. Muy bueno su artículo, me parece interesante la conceptualización, me gustaría escuchar su opinión de lo que sería para Ud., un factible proyecto político en el marco de la realidad del país y sus ciudadan@s, saludos

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  2. Gracias por su comentario. No me gusta la idea de llamarlo "proyecto político", prefiero hablar de proyecto de país. Mi opinión individual sobre lo que debería ser quizás puede resultar algo "utópica" dada la realidad del país y sus ciudadan@s, sin embargo, la base de lo que yo podría llamar un proyecto de país está reflejado en este artículo: necesitamos considerar qué valores estamos asumiendo como seres humanos y que están orientando nuestras acciones como sociedad, dado que esos mismos bajo los cuales hemos sido educados no representan del todo una elección racional y mucho menos un planteamiento racional de un verdadero código moral. Cuando conscientemente hagamos esta consideración, empezaremos a forjar el cambio interno, iniciado no desde los barrios, o de los "más necesitados" (entre otros) como intentan la mayoría de los políticos; sino desde el motor de toda sociedad: las personas. Podría extenderme más, pero ese será tema de futuros artículos que sería interesante que contaran con su opinión y la de muchos más. Feliz noche.

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  3. Excelente articulo José. Quizás son temas que muy pocos pueden apreciar. No por su capacidad si no por su desinterés, desinterés que cada día ahoga mas a cada uno de los venezolanos. Haciéndose creer en lo increíble y rezando por lo imposible. Vivimos bajo un ideal de gobiernos que nos agobia, donde nadie hace nada sin obtener nada a cambio. Es entonces donde se pierde el sentido del mal Individualismo; son todas aquellas personas que están dentro de un círculo vicioso llamado Socialismo. Que por sus escasos valores incrementan su vacía calidad de vida.

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  4. Efectivamente Leo
    Esto: (Haciéndose creer en lo increíble y rezando por lo imposible) representa específicamente la clase de cultura que tenemos, significa que hay que esperar que todo nos sea dado sea terrenalmente o sea religiosamente. Pocas personas desean asumir la responsabilidad de sus vidas y en sustitución, se subordinan a otro (s). Con respecto a (donde nadie hace nada sin obtener nada a cambio) precisamente esa es la naturaleza del ser humano que yo defiendo, pues el interés personal consiste en dar y recibir por lo que estamos dando. El dar sin recibir nada a cambio se aplica para ciertas situaciones y sólo si es voluntario. Por último, ¿Qué quisiste decir con esto?: (Es entonces donde se pierde el sentido del mal Individualismo)

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  5. Exacto José, Quizás lo que diga parecerá algo soñador, No porque sea imposible sino por la capacidad analítica de las personas. Pero me refiero en donde nadie hace nada sin recibir nada a cambio, no es a trabajar sin remuneración. Es a tener la capacidad de diferenciar lo que me hace grande a lo dependiente. Poder darse cuenta que por el mal individualismo de algunos todos los demás estamos afectados. Tenemos claro que cada quien busca su mejora personal, el problema es cómo llegamos a ello. (Represento el líder de un grupo y busco el bienestar personal y el de los míos (económico/temporal), el líder lo toma arbitrariamente de donde más o mejor le convenga y la opción es o lo das o lo pierdes.) En qué momento dejamos de ser dueño de lo que nos pertenece??

    Caso particular, soy parte de un grupo donde recibo un pago mensual por estudiar o por formar parte de él; o es como la empresa que da un pago mensual a sus trabajadores que no llegan tarde, (el problema no el fin para el cual fueron creado ambos incentivos, el punto radica en que ambos tienen una mala percepción de lo que significa incentivo.)Se ha perdido desmedidamente el valor moral y desinteresado de cada ciudadano, donde en no hacer nada sin recibir algo por ello. Es lo que no permite fijar una mirada hacia el futuro. (un buen futuro)

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  6. Entiendo que estás hablando del egoísmo irracional cuando dices "mal individualismo". Cuando mencionas "Tenemos claro que cada quien busca su mejora personal, el problema es cómo llegamos a ello" estás citando el hecho de que debemos alcanzar nuestras metas sin convertir a los demás en víctimas u ofrecerlos como sacrificio de nuestras metas, de ser así, estoy completamente de acuerdo. Pero para llegar a ese nivel moral, las personas necesitan identificar racionalmente los Valores, aceptarlos por convicción y actuar en base a ellos (virtud de la integridad). No es fácil si no se intenta.

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Cada día, lo que eliges, lo que piensas y lo que haces, es en quien te conviertes. La integridad es tu destino... es la luz que alumbra tu camino.