VENEZUELA SOMOS DOS
Guerra de principios"De cada uno, según sus capacidades; para cada quien, según sus necesidades"
Vs
“Laissez Faire”
En la actualidad, discursos heterogéneos y poco efectivos son los que se manejan por parte de los principales voceros de la derecha en este pedazo de tierra que llamamos “nuestro país Venezuela”. Los más populares y mal llamados “dirigentes de oposición” plantean posiciones en nombre de “todos” los que de ese lado estamos, en las cuales se hace referencia sistemática y continua a la necesidad de conciliación y mesas de diálogo para solucionar en conjunto los problemas que actualmente enfrentamos los venezolanos gracias a la división ideológica creada a partir de 1998 por el líder de la revolución bolivariana Hugo Chávez Frías. Tales discursos serían efectivos si se pretendiera ganar el premio Nobel de la Paz o quizás el Miss Universo. Sin embargo, una de las declaraciones más sensatas emitida por una de las mujeres más radicales de la revolución, quien a pesar de no ser la mujer más sabia del mundo, establece una posición firme al decir: NO PUEDE HABER CONCILIACIÓN (Lina Ron), parece ser el primer paso para la solución del problema.
En este pedazo de mundo que actualmente lleva el nombre de Venezuela existen dos ideologías, dos puntos de vista, dos visiones de país completamente diferentes, que son como el agua y el aceite, no se pueden combinar, no pueden existir juntas, dos visiones que no se la llevan bien. Del lado izquierdo están los que quieren vivir como parásitos de un Estado supremo que les proporcione todo lo que necesitan sin necesidad de recurrir al trabajo, donde la clase alta sea eliminada y expropiada de todas sus posesiones sin importar el esfuerzo que hayan hecho para conseguirlas pasando así a manos de los “más necesitados”; donde el tener una buena casa, un buen carro o usar buena ropa es visto con los ojos de la envidia y el egoísmo siendo considerados los enemigos de la clase menos privilegiada, en conclusión, donde están los que quieren vivir en COMUNISMO. En el lado derecho se encuentran los amantes de la libertad, fieles defensores de la propiedad privada, partidarios de la premisa que plantea que los medios de producción (tierra y capital) son de propiedad privada limitando así la actividad del Estado única y exclusivamente a gestionar la defensa nacional, hacer respetar la propiedad privada y garantizar el cumplimiento de los contratos, en definitiva, del lado derecho se encuentran los que quieren vivir en CAPITALISMO.
Tales ideologías, tales visiones son completamente diferentes. No se puede obligar a vivir en libertad, a quien quiere vivir bajo subordinación y, de igual manera, no se puede obligar a vivir bajo subordinación a quien quiere vivir en completa libertad. Venezuela no es el primer país en el mundo que vive una crisis social, una división social. Casos como Yugoslavia, Alemania y Corea son ejemplos claros de las diferencias que se originan como consecuencia de posiciones ideológicas totalmente incompatibles. Mucho se hace referencia sobre cambiar líderes, autoridades e instituciones, de cambiarnos a nosotros mismos porque sin duda somos gran parte del problema, pero no es precisamente este tema el que se quiere discutir, a pesar de que evidentemente se necesitan cambios urgentes en estos factores de la sociedad.
No se trata de cambiar, quitar o poner cualquiera de esos factores mencionados, se trata de: FIJAR POSICIÓN.
Las mesas de negociación han sido creadas por el gobierno (en los pocos casos) para ridiculizar a la dirigencia opositora y la conciliación ha sido utilizada como discurso por los voceros de la oposición para no causar un impacto radical que pueda ocasionar rechazo por parte de la sociedad venezolana. Sin embargo, desde que se instaló en el país el cambio que ha beneficiado a una pequeña parte de la población (los personeros del gobierno y los oportunistas) hace 10 años aproximadamente, el único éxito que se ha tenido del lado derecho de la sociedad venezolana ha sido el alcanzado en la lucha unificada contra la reforma del 2D 2007 cuando la dirigencia opositora de manos con el Movimiento Estudiantil Venezolano, dominó un discurso homogéneo entre todos los voceros. A pesar de ello, hoy en día la reforma rechazada para esa fecha se ha introducido ni siquiera de manera inadvertida y ante los ojos de todos los venezolanos a través de los medios de comunicación, auspiciada por la parcializada asamblea nacional y, de cuales actos no se han generado acciones contundentes por parte de la oposición. Adicionalmente, las agresiones por parte de los voceros de gobierno hacia la sociedad opositora son continuas, diarias, y claramente demostrativas de la poca disposición que tienen para llegar a un acuerdo en pro del beneficio mutuo de los ciudadanos. Y es que si hay un grupo que sabe claramente qué visión de país tiene y la clase de país que quiere construir, son aquellos que se encuentran del lado izquierdo, quienes defienden de manera repetitiva su revolución.
Ahora bien, ante toda estas acciones, ante todas las agresiones y demostraciones por parte del gobierno, ante el radicalismo de sus fanáticos, voceros y fieles seguidores, ante la parcialidad de todos los poderes públicos del Estado venezolano, ante la poca disposición de diálogo y ante la rotunda posición de los izquierdistas, surge la pregunta: ¿Tiene la oposición (lado derecho) los suficientes pantalones al igual que sus adversarios para FIJAR POSICIÓN?. Es precisamente a partir de la respuesta a esta pregunta cuando se empezará a gestionar el cambio, el cambio individual y colectivo de todos y cada uno de los que queremos vivir en libertad, en democracia, de todos los que respetamos y creemos en la propiedad privada.
Venezolano, defiende tus valores, defiende tus principios, defiende tu ideología.
FIJA TU POSICIÓN.
YO HE FIJADO LA MIA CON ESTO.


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