Luego de una terrible crisis causada por la descontrolada
intervención gubernamental en las relaciones comerciales e interpersonales de
un conocido país. Luego de que se le ofreciera a todos la garantía de disponer
de forma "equitativa" de una riqueza que nadie sabía de dónde
provenía, a cambio de la dependencia y la costumbre a la miseria; un ciudadano
fue escogido por todos los demás, pretendiendo estos últimos ser llevados a
"la salvación".
Lo nombraron "Presidente" y le pidieron que gobernara.
Lo nombraron "Presidente" y le pidieron que gobernara.
En su primer discurso dijo:
"Antes de tomar mi primera decisión como presidente quiero comunicarles:
La primera y única orden que daré desde este cargo es la prohibición absoluta
del cobro de impuestos a los ciudadanos.
Este gobierno, que durará tanto o tan poco como ustedes decidan, tiene un solo propósito: devolverle a ustedes su derecho a la propiedad.
Este gobierno, que durará tanto o tan poco como ustedes decidan, tiene un solo propósito: devolverle a ustedes su derecho a la propiedad.
No pretendo y nunca he pretendido ser presidente en un sistema que castigue al
ciudadano para mantener viva la burocracia y el favoritismo, de hecho, no quiero
ser presidente en ningún sistema.
No forma parte de mis principios el pretender ayudar a unos castigando a otros.
No forman parte de mis valores, ni el deber social ni el sacrificio. Soy
promotor y defensor de las acciones individuales, voluntarias, derivadas del
libre albedrío, y por lo tanto, de los acuerdos mutuos entre ciudadanos que se
constituyen a partir de las mismas.
Quienes quieran cubrir sus necesidades básicas en este sistema de derechos
individuales, tienen una sola opción: producir. Quienes deseen que otros cubran
sus necesidades básicas, tienen una sola opción: depender de la caridad
voluntaria.
Tu desgracia, tu flojera, tu mala costumbre, tu dependencia y tu mediocridad no son un cargo debitable a la cuenta de otro.
Tu desgracia, tu flojera, tu mala costumbre, tu dependencia y tu mediocridad no son un cargo debitable a la cuenta de otro.
¿Qué les ofrezco desde esta posición?
Dejarlos en paz.
¿Con qué objeto?
Sencillo: que puedan vivir libremente y emplear sus capacidades individuales como mejor les parezca.
Dejarlos en paz.
¿Con qué objeto?
Sencillo: que puedan vivir libremente y emplear sus capacidades individuales como mejor les parezca.
El único castigo que recibirán en este nuevo sistema será el que se derive del
irrespeto a los derechos de otro ciudadano. Si usted quiere vivir en paz
comprenderá que necesita comunicarse con otros individuos en términos que a
ambos convenga.
Si pretende imponer su fuerza sobre los derechos de otros, seguramente fracasará y se le castigará. Si desea negociar cordial y racionalmente, seguramente tendrá éxito y se beneficiará.
Si pretende imponer su fuerza sobre los derechos de otros, seguramente fracasará y se le castigará. Si desea negociar cordial y racionalmente, seguramente tendrá éxito y se beneficiará.
No hay razón justa para el empleo de la coerción ni la coacción. La única razón
que siempre ha existido para ellas es el deseo de imponer la fuerza sobre la
vida, la libertad y la propiedad de otros; lo que conocemos como tiranía.
No hablo en términos de "igualdad", porque ella fomenta la
envidia. No hablo en términos de "inclusión", porque ella propicia
la exigencia sobre los derechos de otros. Hablo en términos de "libertad"
porque ella representa el camino para el desarrollo y la creación de riqueza.
Este es el sistema de la libertad individual, donde cada uno de ustedes tiene
derecho a llegar tan lejos como su capacidad y su voluntad le permitan.
Este es el sistema capitalista.
Ahora si, he decidido renunciar para producir libremente."
Vida, Libertad y Propiedad.

Es genial! ¿quién es el autor?
ResponderEliminarEs de mi autoría Juan Carlos.
Eliminar